El vómito en el niño puede ser frecuente, y generalmente se debe a una infección leve tratable desde casa con la debida hidratación. Pero ¿cuándo llevarlo al hospital? Cuando se presente una de estas circunstancias:
• Ha recibido un golpe en la cabeza, o pudo estar expuesto a algún elemento tóxico;
• Parece estar muy deshidratado (no ha orinado durante 8 horas, tiene la boca muy seca, no tiene lágrimas y su nivel de energía está bajo).
• El vómito es de color verde, sanguinolento o marrón oscuro (del color del café).
• Tiene fuerte dolor de estómago (vientre), o el dolor empeora.
• Tiene dificultad para respirar.
• Tiene un fuerte dolor de cabeza o le duele el cuello.
• Tiene la piel fría o de un color inusual.
• Está muy fatigado o tiene dificultad para despertarse.
• Aparenta estar muy enfermo.
Igualmente es recomendable comunicarse con el pediatra cuando el vómito persiste o si la fiebre del niño dura más de 3 días.